La Tendinitis Rotuliana es una lesión del tendón rotuliano muy típica en corredores, pero no exclusiva. También se la conoce como “rodilla del saltador” o “rodilla del futbolista” y suele aparecer además en deportistas que realizan saltos o lanzamientos, baloncesto o halterofilia, entre otros.
- Algunos de los síntomas frecuentes de la rodilla de saltador son los siguientes:
- dolor directamente sobre el tendón rotuliano (o, más específicamente, debajo de la rótula) durante el ejercicio, sobre todo al doblar la rodilla, y rigidez después de la actividad. En ocasiones el dolor incluso puede perdurar aunque no se esté practicando ejercicio
- rigidez en la rodilla, en particular al saltar, arrodillarse, agacharse, sentarse o subir las escaleras
- dolor al flexionar la rodilla
- dolor en el cuádriceps
- debilidad en la pierna o la pantorrilla.
Tratamiento a seguir dependerá de la fase en la que se encuentra la lesión.
Fase aguda:
- Reposo
- Crioterapia ( 10 minutos cada 6-8 horas )
- Emplasto de arcilla que ayudara a bajar la inflamación del tendón
Fase crónica:
- Masaje general de descarga del muslo
- Martillo de siete puntas sobre la zona del tendón
- Auriculoterapia como complemento para bajar la inflamación y calmar el dolor.
- Estiramientos sobretodo del cuádriceps y de la pierna en general
- Colocación de kinesiotaping para el tendón y para relajar la musculatura
Prevención de la rodilla de saltador
El factor más importante para la prevención de la rodilla de saltador es el estiramiento de los músculos. Un buen régimen de calentamiento que incluya el estiramiento del cuádriceps, los músculos de la corva y los de la pantorrilla puede ayudar a prevenir la rodilla de saltador. Siempre es conveniente estirar los músculos también después de los ejercicios.


